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Curso: TV7 (Lengua 7), 1999-2000 Estudiante: Claudia Manastirean
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Mensajes para el profesor/supervisor de este curso
Utrecht, junio - julio de 2000
Indice
La versión del Fray Francisco de Rades y Andrada
La versión de Alonso de Palencia
La versión de Rafael Ramírez Arellano
Fuenteovejuna, el 23 de abril de 1476 - durante una rebelión iniciada por los habitantes del pueblo, se mata al Comendador Mayor de Calatrava Fernán de Guzmán. Gracias a Lope de Vega que inmortalizó este acontecimiento en una de sus obras de teatro más famosas, Fuenteovejuna, lo ocurrido en esta villa permanece conocido hasta el presente.
La historia de Lope cuenta de un pueblo que se subleva contra el comendador que domina su villa. El comendador trata al pueblo de una manera muy tiránica, molesta y viola a las mujeres de la villa, hasta el punto que los habitantes de Fuenteovejuna ya no pueden soportar estos malos tratos, se rebelan y asaltan el castillo del comendador. En este motín, los labradores de Fuenteovejuna junto con las mujeres violadas matan al comendador, que a sus ojos es un tirano y un traidor porque les trata mal y apoya al rey de Portugal. Los Reyes Católicos, oyendo de tal rebelión y de la muerte del comendador, mandan a un juez para hacer investigaciones sobre este caso y castigar a los culpables. Pero, el juez no consigue indicar ningún culpable entre los habitantes, porque todo el pueblo toma la responsabilidad por el acto y la respuesta a la pregunta ¿quién mató al comendador? suena: "Fuenteovejuna". Al fin de la obra el rey perdona el acto de violencia, después de haber oído que el comendador lo traicionó apoyando al rey de Portugal y que trató mal al pueblo.
Muchas obras literarias que están basadas en acontecimientos realmente ocurridos(1), suelen contener también elementos ficticios que cambian a menudo el contexto real. En tal caso, la historia presentada en la obra literaria difiere mucho de la versión dada en libros de historia. Por eso, el propósito de este trabajo consiste en saber ¿cómo se presenta la sublevación de Fuenteovejuna en los documentos históricos?
En este trabajo presentaré y analizaré las tres versiones más conocidas de la rebelión. Cada capítulo tratará una versión de la sublevación en la que describiré el transcurso propuesto por el autor, compararé esta versión con otras, y analizaré el contenido del relato. En la conclusión presentaré una discusión sobre los hechos sacados de los textos tratados en los capítulos anteriores.
La versión del Fray Francisco de Rades y Andrade.
- El relato
Lope de Vega basó su obra Fuenteovejuna en la crónica escrita en 1572 por el Fray de Rades y Andrada. Leyendo el capítulo sobre Fuenteovejuna en la crónica de Calatrava, es como leer un pequeño resumen de la obra de Lope. Todos los elementos importantes como lugar, motivo, el curso de la rebelión y los caracteres son los mismos.
En su crónica, el Fray de Rades y Andrada nos cuenta que el Comendador Mayor, Fernán de Guzmán "hizo tantos y tan grandes agrauios alos vezinos de aquel pueblo". Algunos de estos delitos eran "tomandoles por fuerça sus hijas y mugeres [a los hombres de la villa], y robãdoles sus haziendas, para sustentar aquellos soldados que tenía"(80).
Los habitantes del pueblo, furiosos sobre este trato "se juntaron una noche del mes de Abril, del año de mill y quatrocientos y setenta y seys, los Alcaldes, Regidores, Iusticia y Regimieto, cõ los otros vezinos, y cõ mano armada, entrarõ por fuerca en las casas de la Encomienda mayor, donde el dicho Comendador estaua"(79). Allí en la casa del comendador, los agresores atacaron a los soldados del comendador y al comendador Fernán Guzmán mismo, hiriéndole y después echándole por una ventana a la calle, donde "los otros que allí estauan cõ lancas y espadas, pusieron las puntas arriba, para recoger en ellas al cuerpo, q' avn tenia anima. Después de caydo en tierra, le arrancaron las barbas y cabellos con grande crueldad"(79). Las mujeres de Fuenteovejuna participan en el motín danzando y cantando alrededor del asesinato.
Después de la sublevación, los Reyes Católicos mandaron a un juez para investigar el caso de Fuenteovejuna y para castigar a los culpables. La gente de Fuenteovejuna no le quiere contar nada sobre el responsable y sólo "Respondian ellos, Fuenteouejuna"(80). Oyendo que el juez no pudo encontrar ningún culpable y siendo informados sobre las tiranías del comendador y sobre el apoyo de este al rey de Portugal, los Reyes Católicos "mandarõ se que dasse el negocio fin mas auerigaciõ"(80). El conflicto entre Fuenteovejuna y el comendador de Calatrava terminó con el traspaso de la villa que antes perteneció a la Orden de Calatrava a la jurisdicción de Córdoba.
El análisisComo se puede observar en el pequeño resumen de la versión del Fray Francisco de Rades y Andrada, todos los elementos utilizados por Lope de Vega provienen de este manuscrito. Los motivos que la gente tenía para sublevarse contra el comendador, son los mismos, es decir los malos tratos del comendador hacia los habitantes del pueblo y especialmente hacia las mujeres. El transcurso de la rebelión y el modo de matar al comendador coinciden literalmente con la version literaria de Lope de Vega. Especialmente la famosa respuesta a la pregunta quién mató al Comendador Mayor es tal como la encontramos en la obra de Lope: "Fuenteovejuna". Las mujeres del pueblo juegan junto con sus caracteres en la version literaria un papel importante, asaltando junto con los hombres la casa del comendador y cantando. A igual que en la obra, los Reyes Católicos perdonan el acto, porque el comendador trataba mal a los habitantes del pueblo y porque apoyaba al rey de Portugal en la guerra de sucesión en Castilla.
El crítico Manuel Cardenal Iracheta que ha presentado en su artículo las versiones existentes sobre el hecho de Fuenteovejuna, es de la opinion que hay algunos puntos que hacen la versión de Rades y Andrada poco fidedigna. Un elemento que ilustra eso es la participación de las mujeres en el motín. Rades y Andrada nos presenta a las mujeres del pueblo celebrando la muerte del comendador: "acudieron las mugeres de la villa, con Panderos y Sonages, a regozijar la muerte de su señor"(79). Cardenal Iracheta considera este elemento muy novelesco y por eso no muy verosímil: " Introdujo nuevos elementos novelescos y entre ellos, la participación de las mujeres en la lucha"(22).
Además, el asesinato del comendador se describe de un modo muy cruel, casi exagerado: " después de caydo en la tierra, le arrancaron las barbas y cabellos con grande crueldad: y otros con los pomos de las espadas le quebraron los dientes. [...] y alli todos los hõbres y mugeres le hizieron pedacos, arrastrandole, y haziendo en el grandes crueldades y escanios: y no quisieron darle a sus criados, para enterrarle"(79). Esta descripción parece muy precisa, casi como la de un testigo de vista. La pregunta que se podría hacer sería: ¿cómo puede saber el Fray de Rades y Andrada en 1572, es decir 96 años después del motín con tanta seguridad que las mujeres cantaron, mientras que le mataban al comendador de un modo tan cruel como él lo describe? Estos aspectos descritos de un modo tan vivo, como si el Fray fuese testigo, tienen un efecto de no ser muy verosímiles. Parece que él exageró un poco la historia para hacerla más creíble.
La versión de Alonso Palencia
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- El relato
En su Crónica de Enrique IV de 1477, Alonso Palencia nos presenta una versión de los acontecimientos de Fuenteovejuna completamente distinta de la de Rades y Andrada. Los culpables son diferentes, los motivos son diferentes e incluso hay variaciones en el transcurso de la rebelión.
Palencia opina que el comendador Fernando Ramírez de Guzmán no apoyaba al rey de Portugal, sino a los Reyes Católicos. Siendo señor de Fuenteovejuna, el comendador "se creía bien quisto por sus grandes bondades para con ellos porque visitaba a los enfermos, y de entre los vecinos había escogido sus hombres de arma y les daba salario"(286). Su maestre Rodrígo Girón," a quien jamás había concedido su aprecio" y quien apoyó al rey de Portugal no tenía una relación muy amistosa con el comendador y junto con otros que "veían con malos ojos la actividad del valiente caudillo[...] andaban buscando medio de deshacerse del Comendador"(285). Mensajeros del maestre Girón prepararon según Palencia la rebelión en la que se debería matar al comendador.
El pretexto de los habitantes de Fuenteovejuna para hacer la rebelión era la única queja que tenían contra el comendador, es decir el aumento de los pechos por causa de las rentas anuales.Palencia cree que esto constituyó motivo suficiente para el asalto de la casa del comendador en la noche del 22 de abril de 1476 por los habitantes del pueblo. Después de haberse defendido el comendador y sus soldados valientemente contra los invasores,
"se adelantó uno que, superando a todos en crueldad, torció el hierro de la lanza en el cráneo del Comendador, cuando intercedía por la vida de sus criados. 'Santa María! Misericordia!' fueron las últimas palabras que con voz ahogada pudo pronunciar. En seguida los feroces rústicos hundieron sus puñales en el pecho y en el rostro del herido, que cayó al suelo sin vida. Luego arrojaron por la ventana el cuerpo medio destrozado a la calle, donde las turbas acabaron de despedazarle a golpes y pedradas."(286)
Una mujer vieja y un religioso que querrían enterrar al comendador fueron castigados por su intento.
Palencia sugiere que delante del rey de Castilla los habitantes de Fuentovejuna contaron mentiras: "para disculpar de algún modo sus crímenes, acusaron al difunto de torpezas y corrompidas costumbres; pidieron volver al señorío de Córdoba y avisaron al rey que los habían cometido por no ser más tiempo víctimas de maldades que ningún hombre libre podía tolerar"(287). Las dificultades en el país en aquellos días "impidieron al Rey castigar a los inicuos rústicos y vengar la desastrada muerte del Comendador, tan leal a su partido"(287).
El análisisLa diferencia entre la versión de Rades y Andrada y la de Palencia no puede ser más evidente de lo que es. En cuanto a la popularidad del comendador, Rades y Andrada opina que Fernán de Guzmán era un tirano, mientras que Alonso Palencia nos presenta a un comendador ejemplar, casi religioso que visita a los enfermos del pueblo. Para Rades y Andrada, el comendador apoyó al rey de Portugal, pero Palencia cree que Fernán de Guzmán dio su apoyo a los Reyes Católicos. Los críticos modernos tampoco parecen seguros sobre este hecho. Ramírez de Arellano considera la opinión de Rades y Andrada como la más plausible, mientras que el grupo de los críticos Cabrera, Ibarra, Martínez, Moros y Villegas colocan al comendador tal y como lo hizo Palencia del lado de los Reyes Católicos. Ellos subrayan su opinión con un documento de 1475 en el que Isabel de Castilla se refiere al comendador cuando dice que "está mucho a nuestro serviçio"(117).
Hay también variación en las dos versiones en cuanto al motivo de la rebelión. Rades y Andrada confía que el pueblo estaba harto de la tiranía del comendador, mientras que para Palencia el verdadero motivo para la sublevación era un intriga iniciada por el maestre Rodrigo Téllez de Girón y a la que ayudaron los habitantes de Fuenteovejuna. La queja del pueblo sobre el aumento de pechos no es vista por Palencia como un motivo real de una rebelión, sino como un pretexto de la conspiración.
Las descripciones del desarrollo del motín en las dos versiones muestran algunas variaciones. Según Rades y Andrada se tardó aproximadamente dos horas hasta que se mató al comendador, pero la opinión de Palencia es que el comendador y sus criados resistieron toda la noche al pueblo furioso y fueron asesinados al amanecer. Rades y Andrada escribe que los habitantes primero hirieron al comendador, después le echaron aunque vivo por la ventana donde cayó en las lanzas y por fin, le arrancaron la cabeza y le quebraron los dientes con la espada. Alonso Palencia describe este proceso de un modo diferente. Primero, los hombres torcieron una lanza en el cráneo del comendador, después le hirieron con puñales en el pecho y en el rostro y siguieron echándole ya muerto por la ventana a la calle donde el resto de la gente despedazaron al comendador a golpes y pedradas. En la versión de Rades y Andrada se encuentran las mujeres que celebran la muerte del comendador, mientras que en la versión de Palencia encontramos otros personajes secundarios, es decir la mujer vieja y el religioso que quieren enterrar al comendador, pero no obtienen el permiso de hacerlo.
Una correspondencia en ambas versiones es el hecho de que los reyes perdonaron la rebelión, aunque por motivos diferentes. Para Rades y Andrada esto sucede porque Fernán de Guzmán respaldó al rey de Portugal y porque trató mal a la gente, mientras para Palencia sucede, porque los tiempos difíciles en los que se encontraron los reyes impidieron prestar demasiada atención a este hecho.
Manuel Cardenal Iracheta considera esta última versión de los hechos de Fuenteovejuna falsa, porque según él hay algunos errores en la versión de Alonso de Palencia. El primer error es la confusión del nombre del comendador. Palencia confunde al Comendador Mayor de Calatrava Fernando Ramírez de Guzmán con el Fray Fernán Gómez de Guzmán Comendador de Calatrava. Según un documento fechado el 31 de mayo de 1487 el primero siguió viviendo en aquel periodo de lo que se puede deducir que el comendador matado en Fuenteovejuna era el Fray Fernán Gómez de Guzmán.
Además, Cardenal Iracheta acusa a Palencia tal como a Rades y Andrada de utilizar elementos demasiados novelescos. Un ejemplo para ilustrar estas palabras es la presencia de la vieja mujer piadosa y del religioso que quieren enterrar al comendador. Ellos van a ser castigados por ser buenos: "una vieja que intentó recoger los informes restos [del comendador] fue azotada. A un religioso del Monasterio de San Francisco, fundado por el Comendador, no se le permitió tampoco que diera sepultura al cadáver, y a duras penas escapó con vida"(286). A estos puntos se pueden añadir los adjetivos superlativos atribuidos al comendador que tienen que presentar una imagen dramática de un mártir. El "nobilísimo", "valiente" y "leal caudillo" fue matado inocente gritando: "Santa María! Misericordia". Esta visión de Palencia no se puede llamar muy objetiva. Cardenal Iracheta debe este modo de escribir a la interpretación renacentista de escribir historia:
"...se propuso [Palencia], entre otras cosas envolver la figura de Fernando el Católico en una que hoy llamaríamos propaganda favorable. No pocas páginas de sus Décadas son difamaciones de sus enemigos y disculpas a los actos de sus amigos. Por otra parte, el ambiente renacentista era propicio a la retórica. Importaba más que los hechos su encuadre en ciertos modelos. No creo que se mintiera entonces, como ahora, sin saber que se mentía, pero las mentiras, además de servir a que sirvieran- que siempre sirven a alguien- habían de parecer viables a cuenta de estar concordes con unos ciertos tipos de ideales."(20)
No obstante, no se debe considerar toda la versión de Palencia como mentira, porque hay grupos de historiadores como Cabrera, Ibarra, Martínez, Moros y Villegas que toman por ejemplo el hecho de que el comendador prestaba apoyo a los Reyes Católicos como verdadero. Hacen esto, porque pueden subrayar sus palabras con un documento encontrado en 1475 y citado anteriormente.
La versión de Rafael Ramírez Arellano
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- El relato
En 1901, el historiador Rafael Ramírez Arellano publicó un artículo sobre la rebelión de Fuenteovejuna completamente distinto de las versiones conocidas hasta aquel punto. Su artículo se basó en nuevas fuentes documentales que encontró en un archivo de Córdoba. Su versión es la más aceptada por los historiadores modernos.
Empezando con el motivo de la rebelión, Arellano opina que fue la ciudad de Córdoba que inició la sublevación para tomar la villa de Fuenteovejuna bajo su jurisdicción. Para entender este motivo hay que saber que desde 1464 había un conflicto entre la ciudad de Córdoba y la Orden de Calatrava. En 1464 el rey Enrique IV hizo una donación al maestre de Calatrava Pedro Girón y esta donación incluyó también la villa de Fuenteovejuna que antes perteneció a la ciudad de Córdoba. Pedro Girón cambió Fuenteovejuna con su orden por otra villa, así que Fuenteovejuna cayó en la posesión de la Orden de Calatrava. El 11 de junio de 1465 Enrique IV mandó una cédula "por la que no sólo se anulaban las mercedes de los cuatro lugares hechas a los maestres de Alcántara y Calatrava, sino que, fundándose en la ley de Valladolid de 1442, autorizaba el nuevo derecho de rebelión y autorizaba a Córdoba para que recuperase a mano armada los lugares que de ella se hubieren separado"(452) Como consecuencia de esta cédula, Fuenteovejuna cambió de posesión y perteneció a la ciudad de Córdoba. En 1468 el comendador Mayor de Calatrava se apoderó con la ayuda de las armas de Fuenteovejuna así que el pueblo estaba de nuevo en las manos de la Orden de Calatrava. En 1469 el rey anuló otra vez las mercedes que había hecho desde el año 1464, así que no se sabía muy bien a quién pertenecía Fuenteovejuna y el comendador se quedó allí.
Después de la muerte de Enrique IV, la ciudad de Córdoba pidió una cédula de los nuevos reyes y la obtuvieron. En esta nueva cédula los Reyes Católicos mandaron hacer la restitución de Fuenteovejuna a la ciudad de Córdoba. Además autorizaron a los vecinos de este lugar "alzar e rebelar para nos e para la dicha nuestra corona real sin por ello caer ni incurrir en pena ni calunia alguna"(480). Teniendo en sus manos esta autorización y así también el derecho, la ciudad de Córdoba convenció a los habitantes del pueblo de rebelarse contra el comendador. Les mandó en ayuda hombres de arma de la ciudad, porque el comendador había tantos soldados que no pudieron atacarles sólo los vecinos del pueblo. Ramírez Arellano no centra la atención en el transcurso del motín, así que no se puede saber cuál era su opinión sobre este acontecimeinto , pero subraya el hecho de que el impulso para la sublevación surgió de parte de la ciudad de Córdoba que quería tomar el pueblo de Fuenteovejuna una vez más bajo su posesión. Las pruebas que da para subrayar estas palabras son unas cartas, de las que se puede deducir que durante la rebelión en la que participaron muchos soldados de Córdoba, la ciudad ya había preparado la toma de posesión de la villa.
En cuanto al juez que tenía que investigar el crimen de Fuenteovejuna, Ramírez Arellano sugiere que este hecho no debe ser necesariamente verdadero, porque "los Reyes Católicos se alegraron del caso y lo consideraron como un hecho de armas en la lucha contra Portugal"(463). Como la Orden de Calatrava que había perdido Fuenteovejuna no era de acuerdo con esta actitud de los reyes, apeló a Roma para encontrar la justicia deseada. El conflicto entre la Orden y Córdoba terminó cuando Córdoba pagó 150.000 ducados a la Orden de Caltrava por la villa de Fuenteovejuna.
El análisisDe nuevo encontramos una versión de los acontecimientos de Fuenteovejuna completamente distinta de las otras. Las diferencias entre la versión de Ramírez Arellano y las dos otras versiones, consisten esencialmente en el motivo de la rebelión y en los autores. Rades y Andrada opina que los autores de la rebelión son los habitantes del pueblo, Palencia cree que se trataba de una conspiración entre el maestre Rodrigo de Téllez Girón y Fuenteovejuna contra el Comendador Mayor, pero Ramírez Arellano nos sugiere que los autores del crimen son algunos habitantes del pueblo ayudados por hombres armados de Córdoba.
El motivo de la rebelión es según Rades y Andrada la aversión que Fuenteovejuna desarrolló contra el comendador, según Palencia es un conflicto entre el comendador y el maestre Girón y en la opinión de Ramírez Arellano el motivo de la rebelión era el deseo de la ciudad de Córdoba de tomar bajo su posesión la villa de Fuenteovejuna. Este último apoye también la idea del mal tratamiento del pueblo por el comendador, propuesta por Rades y Andrada.
Contrariamente con lo contado por Palencia y Rades y Andrada sobre el transcurso de la rebelión, en la versión de Ramírez Arellano no se puede encontrar ninguna indicación sobre el desarrollo del motín. Según las tres versiones, después de la sublevación, Fuenteovejuna cayó bajo la jurisdicción de Córdoba. Rades y Andrada y Palencia son de la opinión que no se tomaron medidas para castigar a los culpables. Ramírez Arellano por otro lado, cree saber que la ciudad de Córdoba tuvo que pagar 150.000 ducados a la Orden de Calatrava por la villa.
Los críticos de hoy en día consideran como la más plausible la investigación de Ramírez Arellano sobre la rebelión de Fuenteovejuna. Eso es, porque en contraste con los otros dos cronistas, Ramírez Arellano basa su artículo sólo en documentos oficiales encontrados en Córdoba, de los que se puede deducir su versión de la historia. No obstante, Ramírez Arellano no pretende presentar la historia verdadera de Fuenteovejuna, sino dar una posible versión de los acontecimientos: "...y si así no resulta y nos hemos equivocado, no se nos negará el buen deseo que nos anima de enriquecer la historia patria con nuevos datos y dilucidar los hechos que aparecen envueltos en las nebulosidades de algunos siglos"(466)
Volviendo al objetivo de este trabajo, es decir, saber cómo se presenta la sublevación de Fuenteovejuna en los libros de historia se puede concluir que nunca habrá certeza sobre lo que pasó en la noche de 22 de abril de 1476 en Fuenteovejuna. Las versiones presentadas en las crónicas o en las revistas históricas son muy diferentes. Las tres historias varían en el motivo de la rebelión, los autores, el transcurso y las consecuencias que siguieron.
Muchos historiadores de hoy en día piensan que la versión de Ramírez Arellano es la más verosímil de todas las historias, porque está basada en documentos oficiales auténticos. Esta opinión es muy comprensible, pero no hay que olvidar que Ramírez Arellano sostiene también algunas palabras hechas por Rades y Andrada, a quien otros críticos consideraban muy subjetivo e inverosímil. Un ejemplo para aclarar esto es el hecho que Ramírez Arellano apoya la opinión de Rades y Andrada que el comendador dio su ayuda al rey de Portugal y no al rey de Castilla. Otros críticos como Cabrera, Ibarra, Martínez, Moros y Villegas no aceptan esta opinión y piensan que tal como sugirió Alonso de Palencia, a quien también se consideraba muy subjetivo, el comendador Fernán de Guzmán apoyó a los Reyes Católicos. Estos críticos subrayan también su opinión con una fuente documental auténtica encontrada más tarde.
De todas estas versiones deduzco que ninguna de ellas cuenta la verdadera historia de la rebelión de 1476, sino que sólo hay versiones que parecen más plausibles que otras. Si se encontraran otras fuentes documentales en un futuro próximo, sería muy probable que revelasen otras versiones de lo sucedido en Fuenteovejuna. No obstante, creo que cada historia tratada contiene un fondo de verdad y que el problema consiste sólo en descubrirlo.
Le agradezco a la profesora Elena Carrillo el haber llamado mi atención hacia este detalle
Cabrera, E., Ibarra, F., Martínez, R., Moros, A., & Villegas, M. 1978. "La sublevación de Fuenteovejuna contemplada en su V centenario". Andalucía Medieval II: 113-122
Cardenal Iracheta, Manuel. 1951. "Fuenteovejuna". Clavileño 11: 20-26
Palencia, Alonso de. 1975. Cronica de Enrique IV. Madrid: Biblioteca de autores españoles
Rades y Andrada, Francisco de. 1572. Chronica de las tres Ordenes de Santiago, Calatrava y Alcántara. Toledo: casa de Juan de Ayala
Ramírez Arellano, Rafael. 1901. "Rebelión de Fuenteovejuna contra el Comendador Mayor de Calatrava Fernán Gómez de Guzmán". Boletín de la Real Academia de la Historia 29: 446-512
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Última modificación:
15/01/2004 ,12:08:56